Transparencia práctica desde el primer día
La transparencia no es una carpeta al final, sino una forma de trabajar desde el anuncio inicial. Presenta objetivos medibles, un presupuesto desglosado, el plan de compras y los hitos con fechas, explicando qué ocurrirá si cambian precios o proveedores. Define cómo y cuándo se publicarán recibos, fotografías con marcas temporales, contratos y reportes de avance. Un tablero vivo y un calendario visible invitan a la participación, reducen rumores y convierten a los vecinos en aliados que cuidan cada peso.